jueves, septiembre 01, 2005

La gran muralla

No sé por dónde empezar. Hace mucho que no escribo nada, así que me limitaré a relatar las últimas 2 semanas.

Tatiana, una de mis mejores amigas, llegó a Guangzhou el 22 de agosto para compartir conmigo unos días de relax y hacer que esta aventura en China no sea tan tortuosa. Desde su arribo hice un montón de cosas. Demás está decir, porque como todos saben, quien escribe es medio vago y no disfruta para nada de largas caminatas. El más claro ejemplo fueron las últimas vacaciones en el sur, donde mis quejas para con el grupo en un punto del viaje se hicieron insoportables, pero soy así y lo reconozco. Y Tatiana tambien lo sabia, pero así y todo me hizo caminar bastante. Se enojó mucho al enterarse que nunca había subido al Citic plaza, uno de los edificios más altos del mundo y que tan sólo se encontraba a unas 5 o 6 cuadras de mi casa en Guangzhou. Pero bueno, no me alucina la idea de subir a edificios altos. Sólo me conformo con mirarlos desde abajo.

Otro de los lugares que visité con ella fue Hong Kong. En realidad, ya había estado allí dos veces, pero nunca lo había recorrido en forma intensa. Esta vez fue todo lo contrario: los gemelos me pedían a gritos que pare a descansar, pero Tati no se detenía y avanzaba, ni siquiera una pausa para tomar un cafecito, nada. Subimos el Scaleitor, una escalera mecánica en el medio de la ciudad. Era interminable, espectacular. Pero al llegar al final no había nada emocionante para ver, lo lindo fue el recorrido. Se veía un Hong Kong repleto de edificios modernos sin ni siquiera espacio para una plazita. Aunque cuando bajamos nos encontramos, para sorpresa de ambos, un mini zoológico. Eso sí, debajo de la autopista, jajaja. Pasa que estas islas orientales no tienen lugar para nada, todo se construye para arriba.

El sábado 27 salimos para Beijing. Tenía muchas ganas de visitar esta ciudad. Compré un paquete baratísimo, gracias a la ayuda de una de mis clientas. Lo gracioso fue que eramos los únicos extranjeros dentro de un contingente chino. Así y todo la pasamos bien. Beijing es un lugar hermoso, lugar que muestra mucho de la historia y cultura milenaria de este país. Al primer lugar que fui, fue a la ciudad prohibida, fotos por aquí, fotos por allá, parecía un japonés excitado. Era enorme, se ve que los emperadores no la pasaban nada mal. Salón de la armonía, salón de la paz, salón de las decisiones, salón de belleza, salón de mujeres (ahí elegía la minita con la que iba a pasar la noche, eran muy putaneros estos chinos). Supersticiosos a más no poder, que la piedra de la suerte, de la buena fortuna, de la larga vida y otras tantas cosas más. Muy interesante todo. Pero al tercer templo que visitás, te das cuenta que son todos iguales. La tumba de Mao, fue otra de las excursiones, las tumbas subterráneas de la Dinastía Quing y el Palace garden, este último sí que era enorme. Estaba rodeado por una laguna inmensa y llena de barquitos a pedal, al mejor estilo los rosedales de Palermo.

La cagada de todo esto es el aire que lo rodea, muy contaminado. La polución no te deja disfrutar de los paisajes. El otro punto negativo de este viaje fue la comida. Me cansé de comer arroz. El paquete incluía las tres comidas, desayuno, almuerzo y cena. Aunque esta última, parece una merienda, ya que los chinos cenan a las 6 de la tarde. El desayuno lo salteaba y me escapaba al Mc Donalds a comprar un café con leche y alguna que otra cosa para morfar. Los platos del almuerzo y la cena eran siempre los mismos: el ya mencionado arroz, muchas verduras, y pedacitos de pollo y pescado. Para tomar, sólo té.

Para el final, dejé mi gran aventura en la muralla china. Lo dejé para el final, porque consta de dos partes.
El primer día que el grupo fue a la muralla, fue por la tarde, después de una mañana cargada de visitas a distintas tumbas y de almorzar otra vez arroz, nos dirijimos a la muralla. El día estaba muy feo y no se veía casi nada. Mi emoción en el micro iba subiendo a medida que nos acercabamos al destino más esperado. Una vez que el bus frenó al pie de una de las tantas entradas de este inmensa muralla, mi excitación llegó al punto máximo. Tomé mi mochila, la abrí, busqué la cámara de fotos digital que mi amigo Pablito me había enviado a través de Tatiana. Revolví a más no poder y nada. Las lágrimas empezaron a recorrer mis mejillas una tras otra. La bronca que sentí fue una de las peores en los últimos años. Veía la muralla con los ojos llorosos, pero la furia no me dejaba disfrutarla. Desesperado le dije al guía, Alex, que hablaba un poco de inglés, que tenía que volver a las tumbas a buscar la cámara. En el fondo sabía y era obvio, que no la iba a encontrar. Pero tenía que intentarlo al menos. Me despedí de la muralla sin siquiera tocar un escalón. Me gasté aproximadamente 70 dólares en taxi, para darme cuenta lo que sabía desde un principio: que la cámara nunca iba a aparecer. Cuando volví a la muralla, el grupo ya se estaba yendo. Sólo habían estado una hora y media y estuvo lloviznando. Volví al hotel, más triste que nunca, comí un poco de arroz y me tiré a dormir. Como si fuera poco, todas las fotos de la ciudad perdida y otros templos estaban adentro. El día anterior había olvidado bajarlas a la compu. Sin fotos, sin cámara, menos 80 dólares de viáticos, menos 200 dólares de una nueva cámara para Pablito. En resumen, un dia de mieeeeeerrrrrrrrrrdaaaaaaaaaaaaa.

Al otro día, me levanté de mejor humor y pensando, ya más relajado, me dije a mí mismo: pibe, estás en Beijing y no vas a visitar la muralla. No podía desaprovechar esta oportunidad. Ese día el grupo se iba a una excursión a otra ciudad, a visitar adivinen qué, siiii, más templos.
Eran las 7 30 de la matina. Lo llamé a Alex y le dije que no iba a ir a la excursión, que me iba a la muralla. Yo solito contra los chinos. Café con leche, una medialuna y al taxi. Me bajé en la parada del bondi. Primer problema. Le pregunto a un chino cuál era el que iba a la muralla. El chino, como la mayoría, 0 inglés, pero justo era unos de los tantos chinos garcas que habitan este país. Mucha cultura, mucha historia, pero en el fondo son más corruptos que nosotros. Con una calculadora en mano y señas de mono, me explicó que el micro salía sólo a las 8 y a las 9 y eran las 9 y 20. Por un momento el mundo se me vino abajo. Pero cuando nuevamente me explicó a través de gestos y tipeando en la calculadora el número 300, me di cuenta de que me quería cagar. O sea, el muy hijo de puta me ofrecía un ida y vuelta, en su auto, a la muralla, por el valor de 300 yuanes. Le pregunté a otro y me dijo lo mismo, pero no desesperé. Llamé por tel al guia y me dijo que no les creyera. Finalmente, di con una china simpática que me señaló el bondi correcto. Era el 919, capicua, de la buena suerte. Subí, pagué el boleto y me senté. Una imagen rara, verme sólo en un colectivo, en el culo del mundo, y encima yendo a la muralla.

Después de 2 hs de viaje llegué al tan esperado destino. Pero no era el mismo lugar al que el grupo había ido el día anterior. Era mucho mejor, más turístico, pero más lindo. Además, el día acompañaba y el sol asomaba como nunca lo había hecho en los cuatro meses que llevo en China. Pagué la entradita, compré un agua mineral y unas galletitas y comencé a subir. Muy empinada la muralla, pero nada me detenía, las ganas y la alegrÍa por estar ahí, me daban las fuerzas para subir como si nada. Jamás y digo jamás, estuve en un lugar tan impactante como este. Te deja sin alientos. Saqué fotos, esta vez con la cámara de mis viejos y caminé hasta donde ningún turista había llegado. Al menos ese día. En el camino paré unas cuantas veces, algunas por cansancio y otras para posar en las fotos. Pero no en las mías, sino en la de los chinos. No les miento, me habrán parado al menos 40 veces para pedirme que me saque una foto con ellos. Fotos con abuelos, padres y hasta bebés. Me sentía una estrella de cine. No lo podía creer. Me había pasado antes un par de veces, pero esta vez fueron muchas. Con una sonrisa en la cara y anteojos de sol, posé para todos los flashes. Deben estar pensando que exagero, pero es verdad. Seguí caminando y cuando ya no había nadie me recosté en el techo de uno de los puestos de seguridad (las torres donde en el pasado vigilaban, para que los mongoleses no invadieran sus tierras), tomé mi agua mineral, comí mis galletitas y tomé sol por más de una hora y media, sin dejar de contemplar la belleza que rodeaba mis ojos. Pasé más de 4 hs en la muralla y estoy convencido, que junto con el glaciar Perito Moreno, es el lugar más bello que visité en mi corta vida. Valió la pena el esfuerzo.

jueves, agosto 25, 2005

barriendo

con tati

en el templo

super M

monumento a mi pito

miércoles, agosto 03, 2005

Revancha

Como ya les había anticipado en mi último relato (ya sé que fue hace mucho tiempo y que a veces tardo demasiado en actualizar), teníamos un partido pendiente con un equipo de ingleses. El primer partido, cuando yo no había llegado, había terminado 4 a 0 en contra.
El encuentro se llevo a cabo en la cancha de una universidad local. Estaba muy buena, era de césped sintético alto. La única cagada era que cada vez que caías al suelo, te hacías un raspón de aquellos.

El equipo rival contaba con 7 ingleses y 4 africanos, más precisamente oriundos de Camerún. Uno de ellos tenía 22 anos y según él, integró la selección sub 20 de su país y había sido parte de la plantilla del Villarreal de España. Mucho no le creí. De todas formas, jugaba muy bien y corría como una bestia.
Nuestro bando contaba con un uruguayo al arco, 4 argentinos y el resto españoles. Mis actuaciones anteriores en el fútbol chino, no habían sido tan buenas. Sólo unos cuantos goles, pero nada de magia. Salí con la numero 10 en la espalda, no porque me la hayan dado, sino porque la que había llevado tenía ese número. De todas formas jugué de enganche.

Resultó ser un partido muy trabado y lleno de patadas. Bastante caliente y agresivo. El marcador cambió muchas veces. Empezamos ganando 1 a 0, nos empataron y lo dieron vuelta. El 2 a 2 y el 3 a 2 a nuestro favor, fueron gracias a 2 habilitaciones mías. Hasta ahí teníamos todo dominado. Faltaba media hora para que termine el partido. De repente empezó a llover, uno de los nuestros se esguinza y se nos complica otra vez. 3 a 3, 4 a 3 y 5 a 3 para ellos. Una bronca bárbara. Llegaron 3 veces y metieron 3 goles. Pero no nos desesperamos, llovía a más no poder y faltaban 10 minutos. Corner a favor nuestro, todos a cabecear, pero como casi nunca meto goles de cabeza, me quedé en el borde del área. Tiran el centro, despeja el arquero con los puños, la paro de pecho y de zurda (sí de zurda) la enganché de pedo. Ni por casualidad le apunté a ese lugar, pero salió un bombazo. La clave en el ángulo y fue hermoso, porque encima tocó el palo, lo cual decoró de manera más linda la definición. Ahora era 5 a 4 y nos faltaba uno nada más. No podíamos perder, era a todo o nada.

Todo parecía terminar en una derrota. Minuto 46 del segundo tiempo, tiro libre para nosotros. Agarro la pelota, la acomodo con esa confianza que sólo los grandes tienen, tomo carrera, poquita, pero lo suficiente y corro hacia la pelota. Ya la imaginaba adentro. Un metro antes de llegar al balón, resbalo y le pego como el culo. Pero no termina todo ahí: agarro el rebote en la puerta del área y atolondrado como siempre, cabeza y ojos apuntando al piso, tiro un caño, me salen dos gambetas en un espacio muy reducido, quedo frente a frente del arquero, a unos 4 metros de distancia y casi cayéndome, a lo bruto, le pego con la punta del botín y GOL! Entró al lado del palo. Lo grité como nunca en mi vida. Gol y final del partido. Casi termino a los golpes con un inglés, pero no pasó nada. Cumplí con la tradición futbolista argentina e hice quedar al país como corresponde. Mucho huevo, mucha garra y sobre todo buen fútbol.

Ah, me olvidaba, las Malvinas son argentinas.

Super M 2005 - China fashion

Por esas casualidades de la vida, unas de las mismas que me trajo a este país al que jamás pensé que podía llegar, la semana pasada trabajé como modelo. Ya sé que algunos en este momento se deben estar cagando de la risa, pero es la verdad.
Luis, un gallego muy simpático del cual me hice amigo ni bien pisé suelo chino, conocía una oriental que trabaja organizando eventos para marcas deportivas. La marca en cuestión es la no tan conocida en Argentina, Umbro, pero muy popular en China e Inglaterra. Me llamó por teléfono y me contó sobre el evento y que necesitaban personas para desfilar en la exposición. Como todos lo saben, siempre me caractericé por mi caradurismo, así que sin pensarlo, acepté.

Nunca se me había cruzado por la cabeza que dicho evento se iba a festejar en un shoping y menos, que iban a asistir más de 3000 chinitos. Quedé más sorprendido aún cuando me dijeron que mi participación, consistía en hacer jueguitos con la pelota frente al público. Por suerte fue todo muy rápido. No es que yo sea fachero, nada que ver, el problema, es simplemente que los chinos son feos por naturaleza. Y muchas veces al lado de ellos, un occidental se siente casi Brad Pitt.

Lo bueno fue que me cagué de la risa y encima me regalaron 2 remeras, un pantalón y un par de zapatillas. Y para no olvidarme de mis raíces, me mandé una bien de argentino (ya sé que estuve mal, pero no lo pude evitar) y me afané una pelota. Además tenían cientos de ellas.
Al terminar el evento y sé que no lo van a creer, se me acercó una representante de modelos de China y me preguntó cuánto había cobrado por el desfile y si estaba interesado en desfilar en otros eventos. Mi respuesta fue una explosión de risas en su cara. Por supuesto que le di mi teléfono, pero no creo que lo vuelva a hacer. Lo pensaría si me tiran una buena cantidad de verdes. Con unos 100 me alcanzaría, soy un modelo muy barato. Lo pienso y todavía me río.

China, país más que generoso!!!

Milanga con puré

Sí señores: uno de los sueños que venía teniendo desde que arribé a este país, era comer milanesas con puré. Y gracias a una de mis nuevas amigas lo logré. Esta chica se llama Julieta y está muy enamorada de Iñigo, un español. Están de novios hace más de 10 meses y hace otro tanto que conviven juntos. Son las personas con las que más me encariñé desde mi llegada. Siempre son atentos conmigo, en lo que sea. Muchos sábados me la paso en su casa mirando películas y comiendo, qué raro. Pasa que es inevitable, ir a su casa y abrir esa heladera llena de fiambres españoles que tanto me hacen acordar a mi querida Argentina.

Julieta me venía prometiendo hace un tiempo largo prepararme unas milanesas con puré, que por si no lo saben es una de mis comidas preferidas. El sábado pasado sonó el teléfono a eso de las 12 del mediodía y escuché las palabras mágicas, esas que despiertan en mí una de las mayores alegrías. Sus palabras exactas fueron: estoy cocinando milanesas, querés venir?? Sin dudarlo, me cambié en menos de 5 minutos y salí en busca de mi sueño: volver a comer ese plato argentino que tanto deleita nuestros paladares.

sábado, julio 16, 2005

Felicitaciones

Quiero felicitar especialmente a mi amigo del alma, el enano. Se acaba de recibir de Licenciado en Administración de Empresas en la UBA. Sos un grande Pablito.

Varios

Bueno, que más les puedo decir. Acá todo sigue como antes. En la parte laboral, por suerte se están dando algunas ventas. Hay que ir paso a paso, va a costar, pero estoy seguro que de a poco, va a mejorar.

Sigo extrañando un montón y a veces se me hace muy difícil estar lejos de ustedes. Pero saben que tengo mucho huevo y pienso cumplir al menos la primera etapa de este proyecto. Así que me quedaré hasta diciembre y evaluaré después lo que hago.

Ya sé que no estoy escribiendo tanto como antes, pero a veces no hay muchas ganas y poco tiempo.

También quería agradecerle a mi gran amigo el Bocho por ayudarme a subir y crear esta página. Gracias a él tuve la suerte de que un fragmento de mi blog haya sido publicado en el diario clarín.

Miren:

Otros países, otras voces; más Argentinos con su blog por el mundo

Una de las cosas más interesantes que tiene un blog es el feedback casi instantáneo que hay con el resto de la comunidad con la que uno se lee, interlinkea y comenta. Y el post del otro día, " Otras culturas desde los ojos de los expatriados ", es una prueba de ello; desde mails diciendo "les envío mi blog escrito desde China" hasta trackbacks que nos llevaron a conocer más blogs de expatriados.

De San Martín a China que se actualiza cada tanto, nos deja "conocer" Hongkong:

"Una ciudad muy rara, un edificio al lado del otro, no hay espacio para nada. Pero no se crean que es tan pintoresco, la mayoría de los edificios son muy viejos, nada que ver con Shangai, donde era todo nuevo. Con esto no estoy diciendo que Hong Kong sea feo, al contrario, me parece espectacular. Tiene unos paisajes hermosos, combinando las islas con los rascacielos, al mejor estilo Brasil. Claro que las playas no son iguales, tenés que viajar un poco más lejos para ver los lugares paradisíacos."

Hong Kong, segunda vuelta

Otra vez tuve que volver a la ruidosa isla, esta vez para renovar mi visa. Este viaje fue bastante particular, ya que fue la primera vez que viajé a otro lugar totalmente sólo. Tomé el tren del mediodía y llegué aproximadamente a las 14 30. Saben como soy yo: cero orientación. Me subí al taxi y empecé a visitar unos cuantos hoteles baratos que había bajado de Internet. El precio era entre 20 y 30 dólares la noche. No pude reservarlos antes, porque todavía no me llegó la tarjeta de crédito y para hacer reservas tenés que tener una sí o sí. Como era de esperar y todo en la vida es difícil, estos hoteles estaban todos ocupados. No había más vacantes. Totalmente perdido, volví a la estación de trenes, fui a servicio al cliente y no me quedó otra que reservar desde ahí. Pagué 70 dólares, pero no piensen que era lindo el lugar, nada que ver. El cuarto era muy angosto, en lugar de camas, había dos camillas. Si dos putas camillas, que cuando me acosté, se movieron para todos lados. Una verdadera cagada.

Antes de las 18 hs dejé el pasaporte en una empresa de viajes que se encargaba de hacer el trámite de una visa nueva por seis meses más, sin necesidad de andar saliendo de China cada 30 días. Dormí muy mal, me levanté a las siete de la mañana y fui a recorrer el lugar. Encontré una feria internacional de juguetes y artículos de regalería y me metí a chusmear. Por esas casualidades de la vida conocí a un ecuatoriano llamado Pablo. Estaba en China hacía dos meses y ya se iba. Morocho, alto, de unos 45 años de edad. Cuando encontrás a algún latinoamericano, te ponés contento y hablás como si lo conocieras de toda la vida. Es muy loco eso, porque si te ponés a pensar, entablaste una relación con esa persona sólo por necesidad. Jamás hubiese charlado con él si no hubiese sido por necesidad.

A la tarde volví a la oficina, donde me esperaba el pasaporte con la visa renovada. Listo para mi retirada, tomé el taxi a la estación y comencé mi vuelta a Guangzhou. En agosto seguro vuelvo a Hong Kong, esta vez para reunirme con unos clientes. Después les cuento.

Deportes

Me volví a esguinzar el tobillo. Ya todos conocen mi problema en la pierna izquierda. Esta parte de mi cuerpo, que entre otros, a Maradona, le dio tantas satisfacciones, a mí simplemente me ha ocasionado infinidad de problemas. Recuerdo haberme torcido el tobillo no menos de 50 veces, incluyendo 2 yesos. También una operación de meniscos, y la última antes del viaje, un corte que me valió 11 puntos, una cicatriz más para la colección y van…. Aparte del tobillo esguinzado tengo una fuerte contractura en el gemelo.

El incidente sucedió en la misma jugada. Faltaban 20 minutos para el final del partido de los jueves. Me pasan la pelota en la mitad de la cancha y encaro en dirección al arco contrario. Jadeaba como un mamut en celo, tengan en cuenta que se juegan 2 horas seguidas. Mis pobres piernas estaban al borde del calambre, pero mi coraje y mis ganas de meter un gol, no le dieron importancia ni al cansancio ni al dolor. Encima minutos atrás, había pateado un penal a la luna y mis intenciones de recomponer la imagen de jugador estrella sudamericano se hacían cada vez más fuertes. Todo iba de acuerdo a lo planeado hasta que me topé con Stanley, un negro de origen francés de casi dos metros de altura. Mandé el amague característico de Ronaldo cuando intenta regatear al último defensor, pero mi cuerpo no soportó los movimientos, el morocho puso su corpulento cuerpo sobre el mío y caí desparramado al suelo como si fuera un trapo de piso. El dolor fue muy intenso, todo al mismo tiempo, esguince, calambre, tirón, golpe en la rodilla. Caí como una bolsa de papa. Al segundo fui asistido por un chino, que a pesar de sus intenciones, lo único que hizo fue intensificar el dolor. El muy pelotudo, agarró mi pierna y en el intento de sanar el calambre, torció aún más mi tobillo. Se había terminado todo para mí ese día. Me quedé afuera llorando de la bronca unos minutos y me fui. Lo único que espero es poder jugar el 23 un partido que tenemos contra un combinado de ingleses, porque armamos un combinado entre argentinos y españoles para hacer partidos contra otros equipos.

miércoles, junio 29, 2005

Más disculpas

Nuevamente les quería pedir disculpas por el tiempo que pasé sin escribirles. El blog lo voy a actualizar más o menos cada 1 o 2 semanas. A veces pasa, además, que no hay tantas cosas para contar.

Deportes en el recuerdo

Les comento a todos que ya empecé el gimnasio. Sólo hice un día, corrí en la cinta e hice un poco de aparatos. Terminé muerto. Se notaba que hacía mucho tiempo que no me movía. El lugar donde voy es enorme, nunca había entrado a un fitness tan grande como este. Tiene más de cincuenta cintas para correr, otras tantas bicicletas y una infinidad de otras máquinas para hacer ejercicios aeróbicos, que no tengo idea como se usan. Hay dos salones donde podés hacer aerobox, taebo y todo tipo de clases aeróbicas. En otro sector hay un ring de boxeo y en otro sector tenés toda la maquinaria necesaria para ejercitar la musculación. Obviamente a la hora de pagar se te frunce el culo. Los 6 meses de gimnasio me costaron 2000 yuanes, algo así como 750 pesos, bastante saladito. Pasa que es el único gym de la zona y como lo saben, se aprovechan.

El jueves recibí la llamada tan esperada. Era otro espanol, Luis, avisándome que a pesar de la llovizna, (para su información estos chinos pelotudos no tienen canchas techadas) había fútbol. Que lindo volver a patear la pelotita. Llegué al lugar, una cancha de 8 de cesped sintético. Bastante lindo el lugar, pero como hacía unos cuantos días que no paraba de llover, se podían ver grandes charcos de agua a lo largo de la cancha. Pensaba que iban a haber más chinos jugando, pero por suerte eran sólo tres. La mayoría eran ingleses y franceses. Yo jugué abierto por la izquierda. A los 5 minutos de juego, zapatazo del negro pasando la mitad de cancha y se clava en el ángulo izquierdo, golazo. De todas maneras no pasó mucho tiempo para que nos remonten el tanteador. Al término del primer tiempo perdíamos 5 a 2, los 2 goles de mi equipo los había marcado yo. Mi estado físico, como todo el mundo lo sabe, no es tan bueno. Y la chancha empezó a gimotear. Cada pelota que corría era un calambre más que se aproximaba. En el segundo tiempo me quedé de pesquero adelante. No se dan una idea que burros que eran los que jugaban conmigo. No pegaban una, se erraron millones de goles. A los 15 minutos de la segunda parte, el tobillo izquierdo empezó a molestar y como si fuera poco, una ampolla gigantezca, producida por los nuevos botines, apareció justo arriba del talón de mi pie izquierdo. Peor no podía estar. Así y todo agarré una pelota en el medio, pase a uno, me sale el arquero y antes que me achique, la pico por arriba, otro golazo. Y ya eran 3. Les resumo: el partido terminó 10 a 8 en contra, con 6 goles del gordo. Después del partido, me fui a dormir, estuve viernes y sábado con dolores en todo el cuerpo. Se nota que estoy fuera de estado.

Otra novedad que tengo para contarles es que Lucas me propuso un deporte nuevo para practicar. La temporada empezaría en septiembre y se jugaría todos los sábados en Hong Kong. Los viáticos serían pagados por el club y no gastaría nada en hoteles, ya que me hice amigo de una española que reside en la isla y me dijo que me podía quedar en su departamento (no piensen mal: es casada y vive con el marido). El deporte del cual les estoy comentando es nada más y nada menos que el Rugby. Sí, el lechón quiere entretenerse volteando chinitos e ingleses. Vamos a ver cuánto tiempo aguanto. Igual, al principio ni voy a entrar. Le expliqué a Lucas que no tenía idea de cómo se jugaba, pero él me dijo que me enseñaba. Entrenar, no se va a poder, porque solamente se juega. No hay entranamiento. Vas diercto los fines de semana a jugar. Bueno, eso es todo lo que tengo para contarles respecto a mi vida deportiva.

No me quiero olvidar de contarles que por primera vez desde que estoy aca, enganché en la tele, en vivo y en directo, un partido de river. Lástima que perdimos 2 a 0 contra el San Pablo. En pocas palabras: una mierda. Espero que a la vuelta pongan un poco más de huevos y pasemos a la final.

Fin de semana

El pasado fin de semana (17 y 18) fue muy divertido. Salí viernes y sábado, acompañado de la banda de españoles y argentinos que residen en esta ciudad. El viernes fuimos a comer a un lugar italiano, que para mí es bastante saladito, pero bueno, todos los lugares donde comés bien suelen ser caros en China. Después, nos fuimos a un boliche llamado buda bar y terminamos en una discoteca de nombre baby face. Este último es un lugar muy chino adonde no se encuentran demasiados extranjeros.

El sábado, primero fuimos a una fiesta de un mexicano. Para serles sincero, las fiestas de acá no son muy divertidas. Ni se les ocurra comparar la palabra fiesta de acá, con la palabra fiesta de allá. Pero en fin, después de varios tequilas y varios margaritas encima, volvimos al famoso buda bar, que siempre está medio lleno. Nunca lo vas a encontrar hasta las manos. Bailando, saltando y hasta inclusive cantando, ya que agarré el micrófono, subí al escenario y canté un poco. Las palabras que salían de mi boca no eran muy claras, pero la gente, de todas maneras, me seguía.

Cuando me estaba yendo, pasó algo que me pasa muy seguido en la vida: perder cosas. En este caso fueron las llaves de mi departamento. Pero por suerte mi nuevo companero español, Ramón, me dejó dormir en su casa. Igual la noche no terminó ahí, tuve la buena suerte, de encontrar 800 yuanes en el piso, que son equivalentes a más o menos 100 dólares. Así que fue una mala y una muy buena. Lo de las llaves se arregló al otro día, porque en la inmobiliaria había dejado una copia para la señora que limpia la casa. El domingo almorcé en el Mc donalds (perdoná Tincho) y a la tarde fui a correr con los kartings y luego a jugar al bowling. Un fin de semana bastante entretenido. Nada que ver a este último. Encima, Ramón se vuelve hoy (domingo) a España. Se queda de vacaciones allá un mes y medio. Una lástima, porque es, junto con Lucas con el que más me entiendo.

Moto taxi

Como ya les había contado antes, viajar en taxi es una experiencia no apta para cardíacos. ¿Qué pasaría si les cuento que también descubrí la moto taxi. ¿Por qué uno tomaría una moto taxi? Simple, porque es mucho más económica, casi un 40 % menos que un taxi. ¿Por qué uno no debería viajar en una moto taxi? Las razones son infinitas.

Estos chinos arriba de una moto, se creen que están corriendo una carrera por el campeonato mundial. Se meten de contramano en avenidas, esquivan los autos de manera muy peligrosa y constantemente tenés que levantar los pies, si no querés que queden incrustados en el paragolpes de algún colectivo. Pasan todos los semáforos en rojo y por último, el viento que produce la velocidad a la que vas circulando, te hace tragar el rico aroma de estos simpáticos chinitos. O sea, para resumir, viajar en mototaxi, es aún más peligroso que lanzarte de un avión en paracaídas. No se los recomiendo!!!

No me olvido de mis raíces

Me llegó un mail que me pareció correcto adherirlo al blog. Ya que es un tema que nos concierne a todos los argentinos. Leánlo que es importante:


DESDE ESQUEL:
La bandera estadounidense parece tener una estrella más... es un estado nuevo, el estado más austral del mundo (situado sobre la mina de Esquel). Para quienes no estén al tanto, se resume: existe una mina de oro y plata en Esquel que debe ser trabajada a cielo abierto. Hay una multinacional con sede en USA que está interesada en explotarla, prometiendo trabajo para 300 obreros. Un grupo de vecinos conscientes y preocupados por el ambiente, ya que el oro debe ser separado mediante cianuro y la plata mediante arsénico (venenos potentes si los hay) y temiendo por la infiltración de residuos a ríos y napas de agua decidió agruparse en Asamblea para impedir la instalación de tal mina. Mediante protestas pacíficas lograron el plebiscito Mina sí... Mina no. La citada multinacional ofreció asados, zapatillas y montones de regalos para convencer a la gente que votaran por el sí... al mejor estilo de otras épocas. Los habitantes comieron los asados, aceptaron las zapatillas y otros regalos y fueron a votar. Votó el 75% del padrón municipal cifra de presentismo no alcanzada en ninguna otra elección. No a la mina obtuvo 81% de los sufragios. Con lo cual no debió haberse hablado más del tema "Un pueblo que no se vende no puede ser comprado", dijo en el programa un habitante de Esquel, pero siempre hay un pero, los dólares pesan y más cuando son muchos... y hay para repartir entre políticos y sindicalistas corruptos. Resulta que ahora los dirigentes de la Asamblea Vecinal han empezado a recibir amenazas de muerte, de parte de patoteros de la UOCRA recién llegados de Buenos Aires que portan armas. Entonces, los habitantes de Esquel se han comenzado a hacer preguntas acerca de qué intereses han tocado. Y de la investigación resulta que: 1) La empresa ha presentado un plan de trabajos que pretende extraer de la mina el equivalente en oro a 2.500.000.000 de dólares en 10 años (sí, dos mil quinientos millones de dólares) sin contar lo extraído en plata. 2) Sucede también que una ley sancionada por Carlos Menem y su corrupto Congreso Nacional dice que el Estado Nacional no puede explotar las riquezas del subsuelo sino por intermedio de empresas privadas a las que cobrará un único canon equivalente a un máximo del 3% del valor del metal extraído en boca de mina (el cual es más bajo que el precio internacional del metal). 3) Eso, tal como está, y haciendo números redondos suponiendo que el valor del oro extraído en boca de mina fuera de 2000 millones en 10 años, le dejaría al Estado, o sea a nosotros, 60 millones de dólares. Pero como la ley nacional dice que se cobrará un canon del 3% como máximo, la ley del Chubut estableció un máximo del 2%, o sea que en vez de 60 millones esto se reduce a 40 millones. 4) Pero hay otra ley nacional establecida por nuestros precarios y patrióticos representantes del pueblo. Esta ley dice que para favorecer las exportaciones realizadas desde puertos de la Patagonia, el Estado Nacional, o sea nosotros, retribuirá con un 5% del valor de tales exportaciones a las empresas que las realicen. O sea que la susodicha multinacional yankee exportará en diez años desde puertos patagónicos 2.500 millones de dólares (estos sí a precio internacional) con lo cual el estado Nacional o sea nosotros, deberemos retribuirles con 125 millones de dólares. 5) 125 millones que pagaremos de impuestos los maestros, los carpinteros, los comerciantes, los plomeros, los electricistas, los lustrabotas, etc. ARGENTINOS, menos 40 millones que recibirá la Provincia de Chubut. SIGNIFICA QUE: VAMOS A PAGARLES 85 MILLONES DE DÓLARES PARA QUE ELLOS SE LLEVEN 2500 MILLONES DE DÓLARES EN ORO. UN ARTÍCULO EN UN DIARIO NORTEAMERICANO TITULABA: "LA RESISTENCIA DE UN PUEBLO IMPIDE EL DESARROLLO MINERO DE ARGENTINA". POR FAVOR DE VERDAD, POR FAVOR LES PEDIMOS SI TODAVÍA QUIEREN COLGARSE UNA CINTA CELESTE Y BLANCA.

lunes, junio 13, 2005

Teléfono correcto

Para comunicarse al teléfono del depto primero hay que marcar característica de China 0086, después la de Guangzhou que es 20 y después el numero, 38742520
los amo
Hernán

Cumpleaños no feliz

Postal de un cumpleaños bizarro
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Para todos los que apostaron que sólo iba a durar un mes en el lejano oriente, lamento comunicarles que perdieron la apuesta. Hubo muchas veces en que quise largar todo a la mierda. Grité, lloré, le pegué a las paredes, pero aguanté. Estas últimas dos semanas, incluida la de mi cumpleaños, sufrí la peor crisis desde que llegué. No es fácil mirar el calendario, ver que es el primero de junio (mi cumpleaños) y no ver a mi familia despertándome con una sonrisa y un regalo. Que llegue la noche y que ninguno de tus amigos venga a saludarte. No poder preparar la fiestita!!!!!!! Me sentí muy extraño.

Otra vez a brindar con extraños...
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Fui a cenar (con muy pocas ganas) acompañado de un grupo rarísimo, que incluía a: mi jefe, Víctor (el rumano australiano), Sunny (un chino simpático que aprendió a hablar inglés con un CD interactivo), y Ahmed (un marroquí que hablaba un poco de español y que habíamos conocido en un banco). Ese sí que es un grupo re loco, no? Me compraron una torta, soplé las velitas más tristes de mi vida y volví al hotel. Volví a negarme a la invitación por parte de Víctor, de juguetear con algunas señoritas, y dormí. Solo quería que pase el día.

Trío bizarro
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Departamento Nuevo

No es para decir hogar dulce hogar, pero por lo menos ya estoy instalado. Alquilamos un lindo depto de dos ambientes en la ciudad de Guangzhou. Tiene una cocinita comedor, un baño y la pieza. En el futuro la iré decorando, para darle un poco de onda. La zona está muy buena. Por lo menos se ve gente europea por las calles, no tanta, pero algo es algo. Hasta encontré gente de habla hispana (ver gente copada).

Hice un montón de compras, todo lo referente a limpieza y utensilios para el hogar. Hasta me compré un DVD que estaba en oferta por tan solo 60 pesitos, sí, sólo 20 dólares, y lo mejor de todo es que funciona y muy bien. Ya me vi la primer película y salió todo perfecto. Los películas de DVD son muy baratas, 5 yuanes cada una, para los que no lo saben aún, 1 dólar equivale a 8 yuanes, no todas tienen subtítulos en castellano, pero ya les dije que el inglés y yo, somos cada vez más amigos. En total me compré más de 30, de a poco las voy a ir viendo.

Cambiando de tema, les cuento que contraté a una china para que me lave y planche dos veces por semana. Le faltan aproximadamente 7 dientes en la boca, pero sólo la quiero para que ponga un poco de orden, no para otra cosa.

Otra cosa buena es que tengo dos supermercados en un radio de cuatro cuadras y puedo conseguir de todo, ya que son una onda Jumbo y los precios bastante accesibles. Me pone contento independizarme, ya se volvió mi jefe a Buenos aires y empiezo a moverme sólo. Espero que por las noches, la soledad no me desespere.

Gente copada

Otra buena noticia que tengo para darles es que conocí a un argentino. Su nombre es Lucas. No saben la alegría que me agarró, además parece ser un muy buen pibe y ya hace diez meses que vive acá. Me presentó a dos gallegos, un tano y una colombiana, todos con la mejor onda. Uno de los gallegos se llama Ramón y el otro, Luis. El tano no me acuerdo como se llama, lo que sí estoy seguro es que le dicen… tano. El sábado nos invitaron a un bar y la verdad es que me entretuve bastante. Lo que más contento me puso es enterarme que juegan al fútbol todos los jueves a la tarde, tienen un equipo y van jugando contra otros. Hace dos semanas, perdieron el invicto con un equipo de ingleses. El resultado fue contundente, 4 a 0. No se dan una idea de la bronca que me agarró. Ya les dije que arreglen la revancha. Después de jugar les cuento, igual quédense tranquilos que voy a hacer quedar muy bien a nuestro fútbol. Espero que esto me ayude a superar de a poco este cambio. Ya sé que no es lo mismo que salir con ustedes por San Martín, pero algo es algo. De alguna manera me tengo que distraer. Otro punto positivo es que vivimos todos en el mismo barrio, muy cerca uno del otro.

Después de tanto caminar, me parece que ya veo la luz al otro lado del túnel, queda muchísimo por caminar, lo sé. Pero ahora, se aclaró un poco más el panorama.

Hong Kong

Vista de Hong Kong
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Una ciudad muy rara, un edificio al lado del otro, no hay espacio para nada. Pero no se crean que es tan pintoresco, la mayoría de los edificios son muy viejos, nada que ver con Shangai, donde era todo nuevo. Con esto no estoy diciendo que Hong Kong sea feo, al contrario, me parece espectacular. Tiene unos paisajes hermosos, combinando las islas con los rascacielos, al mejor estilo Brasil. Claro que las playas no son iguales, tenés que viajar un poco más lejos para ver los lugares paradisíacos.

A la noche cuando salís a caminar es un mundo de gente. Lo único que se ve son negocios y carteles luminosos por todos lados, podés comprar lo que quieras. Pero te das cuenta que no es como en China, la gente de acá está occidentalizada a full. Son físicamente más gordos, se ve que hace rato que Mc Donalds llegó a la isla. Otra cosa que me sorprendió y que nunca había visto fueron los autos con el volante del otro lado y los colectivos de 2 y 3 pisos repletos de gente. Los subtes están muy buenos, tienen dos puertas para poder entrar, una en el andén, iguales a las automáticas de los shoppings y aeropuertos y la otra es la del subte mismo. O sea, que es imposible que algún chino boludo se quiera suicidar tirándose abajo del tren.

Resumido, Hong Kong es muy lindo para pasear, pero sería insoportable para vivir. Me volvería loco.

Peluquería china

Cuando uno se va a cortar el pelo en Argentina, simplemente entra a la peluquería, le dice al peluquero qué es lo que quiere hacerse y punto. Acá en China no es así. Hay unas cositas extras, que hacen de este lugar una experiencia inolvidable.

Iba caminando por una calle X de mi nuevo barrio, comprando artículos de librería para el trabajo. De repente, pasé por la puerta de una peluquería (está repleto de estos lugares) y vaya a saber porqué, me agarraron ganas de raparme al mejor estilo shaolim. Ingresé y comencé a explicarle a la persona que me atendió, cuál era la forma exacta de cómo quería mi corte. Después de 15 minutos de charla, finalmente entendieron a lo que me refería. Parecía fácil, pero no, estos tipos a veces son más boludos de lo que parecen. Una de las peluqueras me tomó de la mano y me llevó al sector de lavado. Me pregunté, para qué carajo me lavan la cabeza, si me voy a rapar a cero. Pero bueno, dejé que hagan su trabajo. Volcó shampoo sobre mi cuero cabelludo y empezó a masajear. El masaje duró no menos de 15 minutos, después volcó la crema de enjuague y prosiguió otros 15 minutos más. Una sensación espectacular. Más relajado que nunca, me senté en la silla, dispuesto a recibir el esperado corte. Pero no, todavía quedaban 20 minutos de masaje en todo el cuerpo. Espalda, brazos, hombros, lo único que le faltó, fue masajearme el culo (no hubiese venido nada mal). A esa altura, el corte de pelo me importaba un huevo. Igualmente me rapé y quedó como siempre. De 10, no hay nada que me quede mal, ya lo saben. Con peluquerías como esta, te dan ganas de cortarte el pelo todos los días.

Curiosidades x 300

Otra de las cosas que me llamó la atención es la cantidad de personas que trabajan por local. En un restaurante, que era grande, pero no para tanto, conté más de 60 personas. Si te ponés a pensar detenidamente, tiene bastante sentido, ya que son más e 1300 millones y la mano de obra es muy barata por estos pagos. Cuando entrás, todos los empleados te saludan al mismo tiempo. O sino, vas caminando y ves a los de la entrada llamándote para que entres a su negocio. Antes de entrar a trabajar (se ve que es una costumbre de ellos) podés ver a todos los empleados de cada negocio (una vez vi más de 200) formados en la puerta, uno al lado del otro bien firmes. Y el jefe o el encargado, dando una especie de charla técnica.

Pero hay algo que me cae muy mal de esta gente. Son desesperados por la plata, no estás pidiendo la comida, que ya te quieren cobrar. Son insoportables, es una cosa de no creer. Cuando hacen eso, me enferma.

Nuevo teléfono y banda ancha

Me alegra comunicarles que acaba de venir un chino a mi casa y me instaló Internet y el nuevo teléfono. Ahora que tengo banda ancha, podré chatear más seguido con ustedes. El número de teléfono es (0086) 3874 2520. A ver si le ponen un poco de onda y se pegan un tubazo.

Los extranooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

miércoles, junio 08, 2005

Sigo vivo

Estimados lectores:
urgencias laborales y falta de medios me impedirán escribir en estos días. La semana que viene lo haré. Extráñenme y quiéranme.

miércoles, junio 01, 2005

Personajes extranjeros x 200

Otras de las cosas lindas que te pueden pasar cuando estÁs de viaje es conocer personajes nuevos. En este caso, me tocó entablar una relación con un rumano que vive hace más de 25 años en Australia. Vieron esos tipos que no paran de contar anécdotas e historias y que cuando te detenés a pensar, te das cuenta que no alcanzan ni 300 años para hacer todas las cosas que te conto? Bueno, Víctor es uno de esos, parecido a nuestro amigo Héctor (portero del I.B.). No le faltó nada en la vida por hacer: hizo deportes, tuvo mujeres hermosas, se escapó de la dictadura rumana y se salvó de casualidad en el intento y millones de cosas más.

Densidades al por mayor

Tomando un baño
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Ya les conté demasiadas cosas que me irritan de este país oriental, pero hay una en especial que pasé por alto y no sé si es la más densa de todas. Decidan ustedes.
Caminar por las calles de cualquier ciudad de China resultaría molesto para la mayoría de la gente común. Bocinas constantes que retumban en tu cabeza, chinitos atolondrados que al pasarte te atropellan, motos y bicicletas que transitan incluso por la vereda, a una velocidad más que preocupante, ese rico aroma a curry que penetra en las fosas nasales llevándote al borde de las arcadas y no sé cuántas cosas más.

Parece que la forma de vender algo en este país es rompiéndote las pelotas al máximo. Imagínense estar paseando por una calle de San Martín y que aparezca uno de un costado repitiéndote la palabra relojes 50 veces por minuto en el trayecto de una cuadra y de repente mirás al otro costado y te sigue otro pronunciando la palabra DVD y como si fuera poco, te ataca por detrás una gorda con pocos dientes ofreciéndote un masaje por tan sólo 30 pesitos. Y todo esto, sumado al mal olor, a las bocinas y a las pequeñas personas amarillas que te chocan constantemente. No paran un segundo, desde que salís a la calle hasta que volvés al hotel, entres adonde entres, vayas adonde vayas. Y lo maá estresante es cuando entrás a los mercados populares. Todo muy barato, pero salir de compras en China es un parto.Te la regalo!!!

El viaje a Fujian fue muy lindo. Llegamos al aeropuerto de Fuzhou alrededor de las 10 de la mañana. Nos vino a recojer la señorita Rachel (muy macanuda y simpática, pero era una mezcla de kiko y el chino Recoba) que es la secretaria ejecutiva de la firma que fuimos a visitar. El auto (con chofer incluído) era un BMW último modelo, color blanco: una hermosura. Fuimos a la oficina, tuvimos la reunión y parece que nos van a comprar el container que está llegando a Hong Kong. Hay que esperar hasta el jueves que nos den la respuesta definitiva. Después, el capo de la empresa puso a nuestra disposición el auto, el chofer y una chinita bastante bonita para que oficiara de guía.

Linda china
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Fuimos a un templo muy chinesco, estilo shaolim, ubicado en una montaña que está a unos 500 metros del nivel del mar. Conocí un par de monjes y logré sacarme una foto con uno de ellos. Luego fuimos al hotel, uno muy lujoso de 5 estrellas y a la noche, a cenar con la chinita linda, el chofer y la cosa simpática. Al rato, se sumó el presidente de la compañía y comimos toda clases de pescados asiáticos, acompañándolos con el característico té de la región.

Palitos chinos
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Una vez terminado el postre, nos invitaron a un resto-bar con un gran escenario en el fondo. Un lugar realmente bonito, donde disfrutamos de un show tradicional a-lu-ci-nan-te!!!!!! Chinitos acróbatas saltando de un lado para el otro, contorsionistas, travestis, putos, cantantes, trapecistas, mujeres desfilando, bailarinas y bailarines, en fin, un espectáculo jamás visto. Regresamos al hotel muy cansados, rebotamos nuevamente otro yiro (se había colado en el ascensor y hacía muecas para hacerse entender) y caí en un sueño profundo. Soñé que estaba en mi barrio, rodeado de mis seres más queridos. Cuando desperté, volví a la realidad: estaba en el culo del mundo.

Amén
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El padre Grassi chino
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Cuando lean esto, mi cumpleaños número 24 habrá concluído. Pero en este momento, faltan sólo 3 horitas, para lo que será mi primer cumple lejos de todos mis afectos. Espero no sufrir tanto.

lunes, mayo 30, 2005

Agradecimientos y cumpleaños

Quiero agradecer a todos los que entran a la página y dejan sus mensajes. Les juro que me hace realmente bien. Diganle al bobo que se hace pasar por mi mami que ya sé quién es y que cuando vuelva va a cobrar.

No se olviden que el primero de junio es mi cunple y es la primera vez que voy a estar sólo en el festejo. Espero mails, llamadas, faxes, cartas, señales de humo, lo que sea. Pero acuerdense. Bye.

Calor + chino= más olor

Si en algún momento les conté que el olor que emanaba en este país era feo, imaginense lo que es ahora que la temperatura va subiendo y subiendo. Hay lugares donde estuve a punto de vomitar. El olor a a transpiración de estos tipitos se hace inaguantable, emanan un olor a ajo realmente asquerozo. Ustedes deben pensar que estoy exagerando, pero no, les juro que es la pura verdad.

De todo un poco

Les quiero contar 2 buenas noticias: una es que me compré un celular. No es la gran cosa pero es livianito y saca fotos. El número es (0086)13143839820 y puede llamarme el que quiera. Ponganse las pilas e inviertan unos pesos en la felicidad del negrito. Y la otra es que hace siete días que dejé de fumar, estoy muy contento!!! Ni siquiera una pitadita, me la estoy aguantando de diez y ya casi no me agarran ganas. Espero seguir así y no volver a caer en el vicio. Mañana lunes me voy a Fujian, que es la provincia que se encuentra al lado de la que estoy ahora. Vamos a visitar a algunos clientes que conocimos en la feria. Este lugar se encuentra un poco lejos, de manera que tendré que subir nuevamente a un avión, cosa que no me disgusta, pero me da un poco de cagazo. Y volveré a Shenzhen el martes por la tarde. En estos días mi jefe se va a Hong Kong a cerrar un par de cosas y yo me quedo solito acá. No voy con él porque mi visa sólo tiene dos entradas, así que tengo que aprovechar hasta que se agoten los 30 días, después salir a Hong Kong y volver a entrar. Esto será así hasta que se normalice mi visa y tenga el permiso para residir por un año.

Las dos caras de la moneda

El jueves 26 llegué a Shenzhen, que es una ciudad ubicada en la provincia de Guangzhou, en el sur de china. Honestamente me pareció una mierda. Estamos parando en un hotel del centro de la ciudad. Lo que tiene de malo este lugar es que roban mucho. Se ve que Shanghai te muestra un lado de la moneda, pero en realidad no todo el país es así. Acá empecé a ver más pobreza, gente comiendo de los tachos de basura, prostitución, chicos pidiendo plata en la calle, etc. Sólo el 20 % de la población china se puede dar lujos, lamentablemente el resto es pobre.
Por suerte no me voy a quedar acá, todo parece indicar que el lugar donde me voy a instalar es Fuzhou, que vendría a ser la capital de Guandong. Aquí es donde fuimos el sábado a la mañana. Queda a unos 100 kilómetros de Shenzhen, así que sólo utilizamos el tren (están buenos, pero no para tanto). La razón de este viajecito fue para ver a unos clientes de esta ciudad, que resultaron ser los tipos que más productos (de los nuestros) vendían en todo el sur de china. Nos recibió en la estación una chica llamada Sharen, que es la hija del dueño de la empresa y nos llevó a recorrer los distintos lugares donde su compañía guarda la mercadería. Después nos llevó a comer a un restaurante chino muy bonito (la primera vez que fui a uno) y comí un montón de exquisiteces: pescado, pollo, unas verduras y flores riquísimas. Por suerte (lo solicité así) ninguna de las comidas era picante. Porque en realidad estos amarillitos de mierda siempre se la rebuscan para que te pique hasta el orto. Terminamos la reunión en buenos términos. Muy buena onda de los dos lados y ella se comprometió a buscarme un depto. en el centro de la ciudad. No lo conozco del todo bien, pero lo poco que vi me gustó y aparte ya estoy cansado de andar viajando de un lado para el otro.

jueves, mayo 26, 2005

Achura china


Quien te ha visto y quien te ve
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Perdon por haber tardado tanto en volver a escribir. Estos últimos días fueron agotadores, estuvimos trabajando muchísimo. Lo que voy a hacer a continuación es contarles un poco en lo que consiste mi trabajo.
El hombre que me contrató para este trabajo tiene el sector de la producción de menudencias en unos 6 o 7 mataderos. Él exporta estos productos a un montón de países. Pero a China no, no porque no quiera, sino porque no se lo permiten, ya que los arreglos comerciales y las licencias sanitarias para productos vacunos entre Argentina y China no están firmados. Siempre exportamos a traders de Hong Kong y ellos de alguna manera introducían la mercadería al continente. Lo que queremos hacer nosotros es lo mismo que hacen ellos. Para cumplir dicho objetivo, tendré que abandonar la bella y moderna ciudad de Shanghai y trasladarme al sur de este país oriental, más exactamente a la provincia de Guangzhou. Voy a instalarme por un tiempo largo en una ciudad situada a media hora del imponente Hong Kong. La idea es quedarme en un departamento bonito y económico, tratar de vender mercadería a distribuidores del sur, pero sólo con la condición de que ellos la retiren desde Hong Kong. Al mismo tiempo, buscar una profesora de chino y empezar a estudiar este complicado lenguaje milenario. Todo esto, hasta que se abra el Mercado entre China y Argentina, que puede llegar a ser en 2 meses como en un año. Igual mi objetivo en este preciso momento es quedarme hasta fin de año aproximadamente y después evaluar si regreso. Hay que ver si me termino de adaptar a esta cultura, haré todo el esfuerzo , pero les puedo asegurar que es muy difícil.

miércoles, mayo 18, 2005

Un domingo cualquiera

Antes de emprender este viaje, pensaba que el cambio de horario iba a ser menos complicado. Pero como tantas otras veces, me había equivocado. En este preciso instante son exactamente las 19,30 hs y me siento muy extraño. Tengo la misma sensación de estar saliendo de algún pub de Bs.As., luego de haber ingerido cantidad suficiente de alcohol como para voltear a un tiranosuario rex. Caminaba por las calles de Shanghai, descoordinando los movimientos de manera brusca y atolondrada, y sino me equivoco, creo haber golpeado no menos de 15 chinitos en un trayecto de 7 cuadras. Como si fuera fácil esquivarlos, son como hormigas.
Pasé todo el día en la calle. Pueden creer que en este país, los bancos abren inclusive los sábados y domingos (de 9 a 17 hs), y de lunes a viernes de 9 a 20 30 hs. No se puede creer!!!! Un domingo en Shanghai es peor que la calle florida un lunes a la mañana.
Otra cosa que me llamó la atención, fueron los shoppings. El más chico tiene cuatro pisos. Y hay uno para cada rubro, por ejemplo, todo lo que sea celulares, computadoras, en fin , electrónica en un sólo shoping de 7 pisos. Después entre a otro que tenia 10 pisos de todas las marcas de ropa que se puedan imaginar, otro para las comidas y así sigue la lista. Pero no conviene comprar ahí, esos lugares son caros. Hay que buscar otras zonas (todavía no las encontré), donde conseguís la misma calidad de ropa a mejor precio. El mismo que le vende a nike, le vende a un tercero desconocido que también utiliza la misma marca. Hasta ahora solo me compré una par de camisas y 2 sacos muy buenos y económicos, una onda elegante sport.
Por ahora estamos preparando todo para la feria. Mi jefe está muy contento conmigo, por la manera en que me estoy desenvolviendo en las distintas situaciones. Estoy hablando inglés cada día un poquito mejor, no a la perfección, pero me las estoy arreglando bastante bien.
El tema comida sigue igual. Vengo zafando porque ahora está el capo y me está llevando a comer a lugares buenos. El tema es cuando se vaya y tenga que empezar a comer la mierda que comen estos chinos. Casi siempre vamos a un restaurante brasileño que vende muy buena carne. Ya me hice amigo de un brazuca y me dio su teléfono para cuando quiera ir a jugar al fútbol. Ellos se juntan todos los lunes y hacen un picadito. Brasileños, chinos, italianos, todo mezclado.
Ahora estoy muy cansado para seguir escribiendo, hoy empezó la feria y nos fue muy bien. El viernes cuando termine, les cuento todo lo que paso.

lunes, mayo 16, 2005

Alta gira china

Mamá: mi novia china
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Llegamos a China a las 15 pm hora local y 4 am hora de Argentina. Por ahora estamos parando en el depto del socio de mi jefe, es un complejo enorme con 15 torres de 50 pisos cada una, el alquiler no baja de los 2000 dólares mensuales. Pero tiene gimnasio, sauna, pileta climatizada, campo de golf, cancha de tenis, playroom, etc. ,etc. Estoy en el piso 36, y la vista es alucinante, veo toda la ciudad del otro lado del río, después les voy a mandar una fotito.
La primera impresión que tuve respecto esta gente pequeña, chistosa y de ojitos alargados, fue que viven totalmente acelerados. Esto lo digo en todo sentido, te pasan por arriba. Si te pones adelante te pisan, y no se dan una idea de cómo manejan. Son peores que el chongo, no respetan un puto semáforo, doblan donde quieren y pasan a los otros autos a toda velocidad. En fin, viajar en taxi es un parto.
La ciudad de Shangai es impresionante, hay muchos edificios modernos, mucha tecnología, pantallas gigantes en todos los lugares. Pero estos chinos tienen algo raro, se acuerdan del kiosco del enano, que al lado había un restaurante chino, se acuerdan de ese rico olorsito que emanaba, bueno, ese es el olor que abunda por la mayoría de las calles shangaleñas, a veces te dan ganas de vomitarles la cara. Y lo que mas loco me pone es el no entenderles un choto lo que hablan, hay muy pocas personas que dominan el ingles y eso me irrita bastante. Todo el tiempo parece que discuten.
A la noche salimos con mi jefe a tomar algo por ahí. Primero fuimos a comer(la comida es una mierda) y después empezó la gira. La onda que tienen acá es muy distinta a la nuestra, esta gente no se queda quieta un minuto. Hacen un recorrido por todos los bares. En total visitamos 5 ayer. Y había uno que se llamaba Park 97 que estaba muy bueno.
El sábado por la noche volvimos a salir, esta vez nos acompaño también el Sr. Conrado, que es el socio de mi jefe. Nos quedamos toda la noche en Park 97 y tomamos un poco de todo, yo siempre pido tequila sunrise o baileys.

Llegamos al depto tipo 3 am, y me fui a dormir. Me levanté a las 7 de la mañana, un garrón, me cuesta mucho adaptarme al cambio de horario, ya no sé cuando dormir y cuando no. Al mediodía nos fuimos al centro y nos juntamos con la traductora para ultimar algunos detalles de la feria. Almorzamos y dimos un par de vueltas. Entramos a un shoping donde se vendían sólo artículos electrónicos, muy bueno. Después en la calle me compré un reloj. Hay constantemente chinos tratándote de vender cosas truchas, lo bueno es que podés regatear en todos lados. La primera oferta que me tiró la minita fue de 600 yuenes( que equivale a 75 dólares) y se lo terminé sacando por sólo 120 yuenes( 15 dólares). Es impresionante como peleás los precios, inclusive en el supermercado regateás.
Calculo que en la semana seguiré escribiendo un poco más. Tengan paciencia, porque a partir del lunes comienza el laburo y voy a estar muy ocupado.
Hasta la próxima aventura del negro en Shanghai.

El vuelo sin fin

Careteando en las calles de Shangai
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En Shangia encontré la paz
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¿Luser?
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Creo que no hay nada peor que esperar, y más cuando la espera es de 36 horas. Llegue a Ezeiza alrededor de las 17:30, por suerte, en el check in se encontraba Cecilia (una amiga de Tatiana) que me consiguió un asiento en el pasillo de emergencia, y pude viajar cómodo hasta Malasia. Tuve la suerte de ir solo la mayoría del vuelo, excepto el tramo Kuala Lumpur-Shangai.
El problema llego cuando salí de Malasia y cambie de avión. Tuve que sentarme al lado de un chinito muy molesto que hablaba dormido, encima el del asiento de atrás no me dejaba reclinarme porque le molestaba. Viaje muy incomodo las ultimas 6 hs del vuelo. Las escalas fueron Ciudad del Cabo, Johannesburg, Kuala Lumpur y finalmente Shanghai.

miércoles, mayo 11, 2005

La ultima cena

Hoy vienen todos mis amigos mas queridos. disfrutaremos de muchas exquisiteces (en realidad solo pizza y empanadas), pero lo que vale es estar rodeado de mis afectos.

Viaje

Mañana viajo a China por trabajo: por eso un blog. La primera etapa será de ocho meses. Veremos si aguanto. Hagan sus apuestas.