lunes, mayo 16, 2005

El vuelo sin fin

Careteando en las calles de Shangai
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En Shangia encontré la paz
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¿Luser?
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Creo que no hay nada peor que esperar, y más cuando la espera es de 36 horas. Llegue a Ezeiza alrededor de las 17:30, por suerte, en el check in se encontraba Cecilia (una amiga de Tatiana) que me consiguió un asiento en el pasillo de emergencia, y pude viajar cómodo hasta Malasia. Tuve la suerte de ir solo la mayoría del vuelo, excepto el tramo Kuala Lumpur-Shangai.
El problema llego cuando salí de Malasia y cambie de avión. Tuve que sentarme al lado de un chinito muy molesto que hablaba dormido, encima el del asiento de atrás no me dejaba reclinarme porque le molestaba. Viaje muy incomodo las ultimas 6 hs del vuelo. Las escalas fueron Ciudad del Cabo, Johannesburg, Kuala Lumpur y finalmente Shanghai.