Hong Kong, segunda vuelta
Otra vez tuve que volver a la ruidosa isla, esta vez para renovar mi visa. Este viaje fue bastante particular, ya que fue la primera vez que viajé a otro lugar totalmente sólo. Tomé el tren del mediodía y llegué aproximadamente a las 14 30. Saben como soy yo: cero orientación. Me subí al taxi y empecé a visitar unos cuantos hoteles baratos que había bajado de Internet. El precio era entre 20 y 30 dólares la noche. No pude reservarlos antes, porque todavía no me llegó la tarjeta de crédito y para hacer reservas tenés que tener una sí o sí. Como era de esperar y todo en la vida es difícil, estos hoteles estaban todos ocupados. No había más vacantes. Totalmente perdido, volví a la estación de trenes, fui a servicio al cliente y no me quedó otra que reservar desde ahí. Pagué 70 dólares, pero no piensen que era lindo el lugar, nada que ver. El cuarto era muy angosto, en lugar de camas, había dos camillas. Si dos putas camillas, que cuando me acosté, se movieron para todos lados. Una verdadera cagada.
Antes de las 18 hs dejé el pasaporte en una empresa de viajes que se encargaba de hacer el trámite de una visa nueva por seis meses más, sin necesidad de andar saliendo de China cada 30 días. Dormí muy mal, me levanté a las siete de la mañana y fui a recorrer el lugar. Encontré una feria internacional de juguetes y artículos de regalería y me metí a chusmear. Por esas casualidades de la vida conocí a un ecuatoriano llamado Pablo. Estaba en China hacía dos meses y ya se iba. Morocho, alto, de unos 45 años de edad. Cuando encontrás a algún latinoamericano, te ponés contento y hablás como si lo conocieras de toda la vida. Es muy loco eso, porque si te ponés a pensar, entablaste una relación con esa persona sólo por necesidad. Jamás hubiese charlado con él si no hubiese sido por necesidad.
A la tarde volví a la oficina, donde me esperaba el pasaporte con la visa renovada. Listo para mi retirada, tomé el taxi a la estación y comencé mi vuelta a Guangzhou. En agosto seguro vuelvo a Hong Kong, esta vez para reunirme con unos clientes. Después les cuento.

0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home