lunes, mayo 30, 2005

Agradecimientos y cumpleaños

Quiero agradecer a todos los que entran a la página y dejan sus mensajes. Les juro que me hace realmente bien. Diganle al bobo que se hace pasar por mi mami que ya sé quién es y que cuando vuelva va a cobrar.

No se olviden que el primero de junio es mi cunple y es la primera vez que voy a estar sólo en el festejo. Espero mails, llamadas, faxes, cartas, señales de humo, lo que sea. Pero acuerdense. Bye.

Calor + chino= más olor

Si en algún momento les conté que el olor que emanaba en este país era feo, imaginense lo que es ahora que la temperatura va subiendo y subiendo. Hay lugares donde estuve a punto de vomitar. El olor a a transpiración de estos tipitos se hace inaguantable, emanan un olor a ajo realmente asquerozo. Ustedes deben pensar que estoy exagerando, pero no, les juro que es la pura verdad.

De todo un poco

Les quiero contar 2 buenas noticias: una es que me compré un celular. No es la gran cosa pero es livianito y saca fotos. El número es (0086)13143839820 y puede llamarme el que quiera. Ponganse las pilas e inviertan unos pesos en la felicidad del negrito. Y la otra es que hace siete días que dejé de fumar, estoy muy contento!!! Ni siquiera una pitadita, me la estoy aguantando de diez y ya casi no me agarran ganas. Espero seguir así y no volver a caer en el vicio. Mañana lunes me voy a Fujian, que es la provincia que se encuentra al lado de la que estoy ahora. Vamos a visitar a algunos clientes que conocimos en la feria. Este lugar se encuentra un poco lejos, de manera que tendré que subir nuevamente a un avión, cosa que no me disgusta, pero me da un poco de cagazo. Y volveré a Shenzhen el martes por la tarde. En estos días mi jefe se va a Hong Kong a cerrar un par de cosas y yo me quedo solito acá. No voy con él porque mi visa sólo tiene dos entradas, así que tengo que aprovechar hasta que se agoten los 30 días, después salir a Hong Kong y volver a entrar. Esto será así hasta que se normalice mi visa y tenga el permiso para residir por un año.

Las dos caras de la moneda

El jueves 26 llegué a Shenzhen, que es una ciudad ubicada en la provincia de Guangzhou, en el sur de china. Honestamente me pareció una mierda. Estamos parando en un hotel del centro de la ciudad. Lo que tiene de malo este lugar es que roban mucho. Se ve que Shanghai te muestra un lado de la moneda, pero en realidad no todo el país es así. Acá empecé a ver más pobreza, gente comiendo de los tachos de basura, prostitución, chicos pidiendo plata en la calle, etc. Sólo el 20 % de la población china se puede dar lujos, lamentablemente el resto es pobre.
Por suerte no me voy a quedar acá, todo parece indicar que el lugar donde me voy a instalar es Fuzhou, que vendría a ser la capital de Guandong. Aquí es donde fuimos el sábado a la mañana. Queda a unos 100 kilómetros de Shenzhen, así que sólo utilizamos el tren (están buenos, pero no para tanto). La razón de este viajecito fue para ver a unos clientes de esta ciudad, que resultaron ser los tipos que más productos (de los nuestros) vendían en todo el sur de china. Nos recibió en la estación una chica llamada Sharen, que es la hija del dueño de la empresa y nos llevó a recorrer los distintos lugares donde su compañía guarda la mercadería. Después nos llevó a comer a un restaurante chino muy bonito (la primera vez que fui a uno) y comí un montón de exquisiteces: pescado, pollo, unas verduras y flores riquísimas. Por suerte (lo solicité así) ninguna de las comidas era picante. Porque en realidad estos amarillitos de mierda siempre se la rebuscan para que te pique hasta el orto. Terminamos la reunión en buenos términos. Muy buena onda de los dos lados y ella se comprometió a buscarme un depto. en el centro de la ciudad. No lo conozco del todo bien, pero lo poco que vi me gustó y aparte ya estoy cansado de andar viajando de un lado para el otro.

jueves, mayo 26, 2005

Achura china


Quien te ha visto y quien te ve
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Perdon por haber tardado tanto en volver a escribir. Estos últimos días fueron agotadores, estuvimos trabajando muchísimo. Lo que voy a hacer a continuación es contarles un poco en lo que consiste mi trabajo.
El hombre que me contrató para este trabajo tiene el sector de la producción de menudencias en unos 6 o 7 mataderos. Él exporta estos productos a un montón de países. Pero a China no, no porque no quiera, sino porque no se lo permiten, ya que los arreglos comerciales y las licencias sanitarias para productos vacunos entre Argentina y China no están firmados. Siempre exportamos a traders de Hong Kong y ellos de alguna manera introducían la mercadería al continente. Lo que queremos hacer nosotros es lo mismo que hacen ellos. Para cumplir dicho objetivo, tendré que abandonar la bella y moderna ciudad de Shanghai y trasladarme al sur de este país oriental, más exactamente a la provincia de Guangzhou. Voy a instalarme por un tiempo largo en una ciudad situada a media hora del imponente Hong Kong. La idea es quedarme en un departamento bonito y económico, tratar de vender mercadería a distribuidores del sur, pero sólo con la condición de que ellos la retiren desde Hong Kong. Al mismo tiempo, buscar una profesora de chino y empezar a estudiar este complicado lenguaje milenario. Todo esto, hasta que se abra el Mercado entre China y Argentina, que puede llegar a ser en 2 meses como en un año. Igual mi objetivo en este preciso momento es quedarme hasta fin de año aproximadamente y después evaluar si regreso. Hay que ver si me termino de adaptar a esta cultura, haré todo el esfuerzo , pero les puedo asegurar que es muy difícil.

miércoles, mayo 18, 2005

Un domingo cualquiera

Antes de emprender este viaje, pensaba que el cambio de horario iba a ser menos complicado. Pero como tantas otras veces, me había equivocado. En este preciso instante son exactamente las 19,30 hs y me siento muy extraño. Tengo la misma sensación de estar saliendo de algún pub de Bs.As., luego de haber ingerido cantidad suficiente de alcohol como para voltear a un tiranosuario rex. Caminaba por las calles de Shanghai, descoordinando los movimientos de manera brusca y atolondrada, y sino me equivoco, creo haber golpeado no menos de 15 chinitos en un trayecto de 7 cuadras. Como si fuera fácil esquivarlos, son como hormigas.
Pasé todo el día en la calle. Pueden creer que en este país, los bancos abren inclusive los sábados y domingos (de 9 a 17 hs), y de lunes a viernes de 9 a 20 30 hs. No se puede creer!!!! Un domingo en Shanghai es peor que la calle florida un lunes a la mañana.
Otra cosa que me llamó la atención, fueron los shoppings. El más chico tiene cuatro pisos. Y hay uno para cada rubro, por ejemplo, todo lo que sea celulares, computadoras, en fin , electrónica en un sólo shoping de 7 pisos. Después entre a otro que tenia 10 pisos de todas las marcas de ropa que se puedan imaginar, otro para las comidas y así sigue la lista. Pero no conviene comprar ahí, esos lugares son caros. Hay que buscar otras zonas (todavía no las encontré), donde conseguís la misma calidad de ropa a mejor precio. El mismo que le vende a nike, le vende a un tercero desconocido que también utiliza la misma marca. Hasta ahora solo me compré una par de camisas y 2 sacos muy buenos y económicos, una onda elegante sport.
Por ahora estamos preparando todo para la feria. Mi jefe está muy contento conmigo, por la manera en que me estoy desenvolviendo en las distintas situaciones. Estoy hablando inglés cada día un poquito mejor, no a la perfección, pero me las estoy arreglando bastante bien.
El tema comida sigue igual. Vengo zafando porque ahora está el capo y me está llevando a comer a lugares buenos. El tema es cuando se vaya y tenga que empezar a comer la mierda que comen estos chinos. Casi siempre vamos a un restaurante brasileño que vende muy buena carne. Ya me hice amigo de un brazuca y me dio su teléfono para cuando quiera ir a jugar al fútbol. Ellos se juntan todos los lunes y hacen un picadito. Brasileños, chinos, italianos, todo mezclado.
Ahora estoy muy cansado para seguir escribiendo, hoy empezó la feria y nos fue muy bien. El viernes cuando termine, les cuento todo lo que paso.

lunes, mayo 16, 2005

Alta gira china

Mamá: mi novia china
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Llegamos a China a las 15 pm hora local y 4 am hora de Argentina. Por ahora estamos parando en el depto del socio de mi jefe, es un complejo enorme con 15 torres de 50 pisos cada una, el alquiler no baja de los 2000 dólares mensuales. Pero tiene gimnasio, sauna, pileta climatizada, campo de golf, cancha de tenis, playroom, etc. ,etc. Estoy en el piso 36, y la vista es alucinante, veo toda la ciudad del otro lado del río, después les voy a mandar una fotito.
La primera impresión que tuve respecto esta gente pequeña, chistosa y de ojitos alargados, fue que viven totalmente acelerados. Esto lo digo en todo sentido, te pasan por arriba. Si te pones adelante te pisan, y no se dan una idea de cómo manejan. Son peores que el chongo, no respetan un puto semáforo, doblan donde quieren y pasan a los otros autos a toda velocidad. En fin, viajar en taxi es un parto.
La ciudad de Shangai es impresionante, hay muchos edificios modernos, mucha tecnología, pantallas gigantes en todos los lugares. Pero estos chinos tienen algo raro, se acuerdan del kiosco del enano, que al lado había un restaurante chino, se acuerdan de ese rico olorsito que emanaba, bueno, ese es el olor que abunda por la mayoría de las calles shangaleñas, a veces te dan ganas de vomitarles la cara. Y lo que mas loco me pone es el no entenderles un choto lo que hablan, hay muy pocas personas que dominan el ingles y eso me irrita bastante. Todo el tiempo parece que discuten.
A la noche salimos con mi jefe a tomar algo por ahí. Primero fuimos a comer(la comida es una mierda) y después empezó la gira. La onda que tienen acá es muy distinta a la nuestra, esta gente no se queda quieta un minuto. Hacen un recorrido por todos los bares. En total visitamos 5 ayer. Y había uno que se llamaba Park 97 que estaba muy bueno.
El sábado por la noche volvimos a salir, esta vez nos acompaño también el Sr. Conrado, que es el socio de mi jefe. Nos quedamos toda la noche en Park 97 y tomamos un poco de todo, yo siempre pido tequila sunrise o baileys.

Llegamos al depto tipo 3 am, y me fui a dormir. Me levanté a las 7 de la mañana, un garrón, me cuesta mucho adaptarme al cambio de horario, ya no sé cuando dormir y cuando no. Al mediodía nos fuimos al centro y nos juntamos con la traductora para ultimar algunos detalles de la feria. Almorzamos y dimos un par de vueltas. Entramos a un shoping donde se vendían sólo artículos electrónicos, muy bueno. Después en la calle me compré un reloj. Hay constantemente chinos tratándote de vender cosas truchas, lo bueno es que podés regatear en todos lados. La primera oferta que me tiró la minita fue de 600 yuenes( que equivale a 75 dólares) y se lo terminé sacando por sólo 120 yuenes( 15 dólares). Es impresionante como peleás los precios, inclusive en el supermercado regateás.
Calculo que en la semana seguiré escribiendo un poco más. Tengan paciencia, porque a partir del lunes comienza el laburo y voy a estar muy ocupado.
Hasta la próxima aventura del negro en Shanghai.

El vuelo sin fin

Careteando en las calles de Shangai
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En Shangia encontré la paz
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¿Luser?
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Creo que no hay nada peor que esperar, y más cuando la espera es de 36 horas. Llegue a Ezeiza alrededor de las 17:30, por suerte, en el check in se encontraba Cecilia (una amiga de Tatiana) que me consiguió un asiento en el pasillo de emergencia, y pude viajar cómodo hasta Malasia. Tuve la suerte de ir solo la mayoría del vuelo, excepto el tramo Kuala Lumpur-Shangai.
El problema llego cuando salí de Malasia y cambie de avión. Tuve que sentarme al lado de un chinito muy molesto que hablaba dormido, encima el del asiento de atrás no me dejaba reclinarme porque le molestaba. Viaje muy incomodo las ultimas 6 hs del vuelo. Las escalas fueron Ciudad del Cabo, Johannesburg, Kuala Lumpur y finalmente Shanghai.

miércoles, mayo 11, 2005

La ultima cena

Hoy vienen todos mis amigos mas queridos. disfrutaremos de muchas exquisiteces (en realidad solo pizza y empanadas), pero lo que vale es estar rodeado de mis afectos.

Viaje

Mañana viajo a China por trabajo: por eso un blog. La primera etapa será de ocho meses. Veremos si aguanto. Hagan sus apuestas.