Más disculpas
Nuevamente les quería pedir disculpas por el tiempo que pasé sin escribirles. El blog lo voy a actualizar más o menos cada 1 o 2 semanas. A veces pasa, además, que no hay tantas cosas para contar.
Nuevamente les quería pedir disculpas por el tiempo que pasé sin escribirles. El blog lo voy a actualizar más o menos cada 1 o 2 semanas. A veces pasa, además, que no hay tantas cosas para contar.
Les comento a todos que ya empecé el gimnasio. Sólo hice un día, corrí en la cinta e hice un poco de aparatos. Terminé muerto. Se notaba que hacía mucho tiempo que no me movía. El lugar donde voy es enorme, nunca había entrado a un fitness tan grande como este. Tiene más de cincuenta cintas para correr, otras tantas bicicletas y una infinidad de otras máquinas para hacer ejercicios aeróbicos, que no tengo idea como se usan. Hay dos salones donde podés hacer aerobox, taebo y todo tipo de clases aeróbicas. En otro sector hay un ring de boxeo y en otro sector tenés toda la maquinaria necesaria para ejercitar la musculación. Obviamente a la hora de pagar se te frunce el culo. Los 6 meses de gimnasio me costaron 2000 yuanes, algo así como 750 pesos, bastante saladito. Pasa que es el único gym de la zona y como lo saben, se aprovechan.
El jueves recibí la llamada tan esperada. Era otro espanol, Luis, avisándome que a pesar de la llovizna, (para su información estos chinos pelotudos no tienen canchas techadas) había fútbol. Que lindo volver a patear la pelotita. Llegué al lugar, una cancha de 8 de cesped sintético. Bastante lindo el lugar, pero como hacía unos cuantos días que no paraba de llover, se podían ver grandes charcos de agua a lo largo de la cancha. Pensaba que iban a haber más chinos jugando, pero por suerte eran sólo tres. La mayoría eran ingleses y franceses. Yo jugué abierto por la izquierda. A los 5 minutos de juego, zapatazo del negro pasando la mitad de cancha y se clava en el ángulo izquierdo, golazo. De todas maneras no pasó mucho tiempo para que nos remonten el tanteador. Al término del primer tiempo perdíamos 5 a 2, los 2 goles de mi equipo los había marcado yo. Mi estado físico, como todo el mundo lo sabe, no es tan bueno. Y la chancha empezó a gimotear. Cada pelota que corría era un calambre más que se aproximaba. En el segundo tiempo me quedé de pesquero adelante. No se dan una idea que burros que eran los que jugaban conmigo. No pegaban una, se erraron millones de goles. A los 15 minutos de la segunda parte, el tobillo izquierdo empezó a molestar y como si fuera poco, una ampolla gigantezca, producida por los nuevos botines, apareció justo arriba del talón de mi pie izquierdo. Peor no podía estar. Así y todo agarré una pelota en el medio, pase a uno, me sale el arquero y antes que me achique, la pico por arriba, otro golazo. Y ya eran 3. Les resumo: el partido terminó 10 a 8 en contra, con 6 goles del gordo. Después del partido, me fui a dormir, estuve viernes y sábado con dolores en todo el cuerpo. Se nota que estoy fuera de estado.
Otra novedad que tengo para contarles es que Lucas me propuso un deporte nuevo para practicar. La temporada empezaría en septiembre y se jugaría todos los sábados en Hong Kong. Los viáticos serían pagados por el club y no gastaría nada en hoteles, ya que me hice amigo de una española que reside en la isla y me dijo que me podía quedar en su departamento (no piensen mal: es casada y vive con el marido). El deporte del cual les estoy comentando es nada más y nada menos que el Rugby. Sí, el lechón quiere entretenerse volteando chinitos e ingleses. Vamos a ver cuánto tiempo aguanto. Igual, al principio ni voy a entrar. Le expliqué a Lucas que no tenía idea de cómo se jugaba, pero él me dijo que me enseñaba. Entrenar, no se va a poder, porque solamente se juega. No hay entranamiento. Vas diercto los fines de semana a jugar. Bueno, eso es todo lo que tengo para contarles respecto a mi vida deportiva.
No me quiero olvidar de contarles que por primera vez desde que estoy aca, enganché en la tele, en vivo y en directo, un partido de river. Lástima que perdimos 2 a 0 contra el San Pablo. En pocas palabras: una mierda. Espero que a la vuelta pongan un poco más de huevos y pasemos a la final.
El pasado fin de semana (17 y 18) fue muy divertido. Salí viernes y sábado, acompañado de la banda de españoles y argentinos que residen en esta ciudad. El viernes fuimos a comer a un lugar italiano, que para mí es bastante saladito, pero bueno, todos los lugares donde comés bien suelen ser caros en China. Después, nos fuimos a un boliche llamado buda bar y terminamos en una discoteca de nombre baby face. Este último es un lugar muy chino adonde no se encuentran demasiados extranjeros.
El sábado, primero fuimos a una fiesta de un mexicano. Para serles sincero, las fiestas de acá no son muy divertidas. Ni se les ocurra comparar la palabra fiesta de acá, con la palabra fiesta de allá. Pero en fin, después de varios tequilas y varios margaritas encima, volvimos al famoso buda bar, que siempre está medio lleno. Nunca lo vas a encontrar hasta las manos. Bailando, saltando y hasta inclusive cantando, ya que agarré el micrófono, subí al escenario y canté un poco. Las palabras que salían de mi boca no eran muy claras, pero la gente, de todas maneras, me seguía.
Cuando me estaba yendo, pasó algo que me pasa muy seguido en la vida: perder cosas. En este caso fueron las llaves de mi departamento. Pero por suerte mi nuevo companero español, Ramón, me dejó dormir en su casa. Igual la noche no terminó ahí, tuve la buena suerte, de encontrar 800 yuanes en el piso, que son equivalentes a más o menos 100 dólares. Así que fue una mala y una muy buena. Lo de las llaves se arregló al otro día, porque en la inmobiliaria había dejado una copia para la señora que limpia la casa. El domingo almorcé en el Mc donalds (perdoná Tincho) y a la tarde fui a correr con los kartings y luego a jugar al bowling. Un fin de semana bastante entretenido. Nada que ver a este último. Encima, Ramón se vuelve hoy (domingo) a España. Se queda de vacaciones allá un mes y medio. Una lástima, porque es, junto con Lucas con el que más me entiendo.
Como ya les había contado antes, viajar en taxi es una experiencia no apta para cardíacos. ¿Qué pasaría si les cuento que también descubrí la moto taxi. ¿Por qué uno tomaría una moto taxi? Simple, porque es mucho más económica, casi un 40 % menos que un taxi. ¿Por qué uno no debería viajar en una moto taxi? Las razones son infinitas.
Estos chinos arriba de una moto, se creen que están corriendo una carrera por el campeonato mundial. Se meten de contramano en avenidas, esquivan los autos de manera muy peligrosa y constantemente tenés que levantar los pies, si no querés que queden incrustados en el paragolpes de algún colectivo. Pasan todos los semáforos en rojo y por último, el viento que produce la velocidad a la que vas circulando, te hace tragar el rico aroma de estos simpáticos chinitos. O sea, para resumir, viajar en mototaxi, es aún más peligroso que lanzarte de un avión en paracaídas. No se los recomiendo!!!
Me llegó un mail que me pareció correcto adherirlo al blog. Ya que es un tema que nos concierne a todos los argentinos. Leánlo que es importante:
DESDE ESQUEL:
La bandera estadounidense parece tener una estrella más... es un estado nuevo, el estado más austral del mundo (situado sobre la mina de Esquel). Para quienes no estén al tanto, se resume: existe una mina de oro y plata en Esquel que debe ser trabajada a cielo abierto. Hay una multinacional con sede en USA que está interesada en explotarla, prometiendo trabajo para 300 obreros. Un grupo de vecinos conscientes y preocupados por el ambiente, ya que el oro debe ser separado mediante cianuro y la plata mediante arsénico (venenos potentes si los hay) y temiendo por la infiltración de residuos a ríos y napas de agua decidió agruparse en Asamblea para impedir la instalación de tal mina. Mediante protestas pacíficas lograron el plebiscito Mina sí... Mina no. La citada multinacional ofreció asados, zapatillas y montones de regalos para convencer a la gente que votaran por el sí... al mejor estilo de otras épocas. Los habitantes comieron los asados, aceptaron las zapatillas y otros regalos y fueron a votar. Votó el 75% del padrón municipal cifra de presentismo no alcanzada en ninguna otra elección. No a la mina obtuvo 81% de los sufragios. Con lo cual no debió haberse hablado más del tema "Un pueblo que no se vende no puede ser comprado", dijo en el programa un habitante de Esquel, pero siempre hay un pero, los dólares pesan y más cuando son muchos... y hay para repartir entre políticos y sindicalistas corruptos. Resulta que ahora los dirigentes de la Asamblea Vecinal han empezado a recibir amenazas de muerte, de parte de patoteros de la UOCRA recién llegados de Buenos Aires que portan armas. Entonces, los habitantes de Esquel se han comenzado a hacer preguntas acerca de qué intereses han tocado. Y de la investigación resulta que: 1) La empresa ha presentado un plan de trabajos que pretende extraer de la mina el equivalente en oro a 2.500.000.000 de dólares en 10 años (sí, dos mil quinientos millones de dólares) sin contar lo extraído en plata. 2) Sucede también que una ley sancionada por Carlos Menem y su corrupto Congreso Nacional dice que el Estado Nacional no puede explotar las riquezas del subsuelo sino por intermedio de empresas privadas a las que cobrará un único canon equivalente a un máximo del 3% del valor del metal extraído en boca de mina (el cual es más bajo que el precio internacional del metal). 3) Eso, tal como está, y haciendo números redondos suponiendo que el valor del oro extraído en boca de mina fuera de 2000 millones en 10 años, le dejaría al Estado, o sea a nosotros, 60 millones de dólares. Pero como la ley nacional dice que se cobrará un canon del 3% como máximo, la ley del Chubut estableció un máximo del 2%, o sea que en vez de 60 millones esto se reduce a 40 millones. 4) Pero hay otra ley nacional establecida por nuestros precarios y patrióticos representantes del pueblo. Esta ley dice que para favorecer las exportaciones realizadas desde puertos de la Patagonia, el Estado Nacional, o sea nosotros, retribuirá con un 5% del valor de tales exportaciones a las empresas que las realicen. O sea que la susodicha multinacional yankee exportará en diez años desde puertos patagónicos 2.500 millones de dólares (estos sí a precio internacional) con lo cual el estado Nacional o sea nosotros, deberemos retribuirles con 125 millones de dólares. 5) 125 millones que pagaremos de impuestos los maestros, los carpinteros, los comerciantes, los plomeros, los electricistas, los lustrabotas, etc. ARGENTINOS, menos 40 millones que recibirá la Provincia de Chubut. SIGNIFICA QUE: VAMOS A PAGARLES 85 MILLONES DE DÓLARES PARA QUE ELLOS SE LLEVEN 2500 MILLONES DE DÓLARES EN ORO. UN ARTÍCULO EN UN DIARIO NORTEAMERICANO TITULABA: "LA RESISTENCIA DE UN PUEBLO IMPIDE EL DESARROLLO MINERO DE ARGENTINA". POR FAVOR DE VERDAD, POR FAVOR LES PEDIMOS SI TODAVÍA QUIEREN COLGARSE UNA CINTA CELESTE Y BLANCA.
Para comunicarse al teléfono del depto primero hay que marcar característica de China 0086, después la de Guangzhou que es 20 y después el numero, 38742520
los amo
Hernán


No es para decir hogar dulce hogar, pero por lo menos ya estoy instalado. Alquilamos un lindo depto de dos ambientes en la ciudad de Guangzhou. Tiene una cocinita comedor, un baño y la pieza. En el futuro la iré decorando, para darle un poco de onda. La zona está muy buena. Por lo menos se ve gente europea por las calles, no tanta, pero algo es algo. Hasta encontré gente de habla hispana (ver gente copada).
Hice un montón de compras, todo lo referente a limpieza y utensilios para el hogar. Hasta me compré un DVD que estaba en oferta por tan solo 60 pesitos, sí, sólo 20 dólares, y lo mejor de todo es que funciona y muy bien. Ya me vi la primer película y salió todo perfecto. Los películas de DVD son muy baratas, 5 yuanes cada una, para los que no lo saben aún, 1 dólar equivale a 8 yuanes, no todas tienen subtítulos en castellano, pero ya les dije que el inglés y yo, somos cada vez más amigos. En total me compré más de 30, de a poco las voy a ir viendo.
Cambiando de tema, les cuento que contraté a una china para que me lave y planche dos veces por semana. Le faltan aproximadamente 7 dientes en la boca, pero sólo la quiero para que ponga un poco de orden, no para otra cosa.
Otra cosa buena es que tengo dos supermercados en un radio de cuatro cuadras y puedo conseguir de todo, ya que son una onda Jumbo y los precios bastante accesibles. Me pone contento independizarme, ya se volvió mi jefe a Buenos aires y empiezo a moverme sólo. Espero que por las noches, la soledad no me desespere.
Otra buena noticia que tengo para darles es que conocí a un argentino. Su nombre es Lucas. No saben la alegría que me agarró, además parece ser un muy buen pibe y ya hace diez meses que vive acá. Me presentó a dos gallegos, un tano y una colombiana, todos con la mejor onda. Uno de los gallegos se llama Ramón y el otro, Luis. El tano no me acuerdo como se llama, lo que sí estoy seguro es que le dicen… tano. El sábado nos invitaron a un bar y la verdad es que me entretuve bastante. Lo que más contento me puso es enterarme que juegan al fútbol todos los jueves a la tarde, tienen un equipo y van jugando contra otros. Hace dos semanas, perdieron el invicto con un equipo de ingleses. El resultado fue contundente, 4 a 0. No se dan una idea de la bronca que me agarró. Ya les dije que arreglen la revancha. Después de jugar les cuento, igual quédense tranquilos que voy a hacer quedar muy bien a nuestro fútbol. Espero que esto me ayude a superar de a poco este cambio. Ya sé que no es lo mismo que salir con ustedes por San Martín, pero algo es algo. De alguna manera me tengo que distraer. Otro punto positivo es que vivimos todos en el mismo barrio, muy cerca uno del otro.
Después de tanto caminar, me parece que ya veo la luz al otro lado del túnel, queda muchísimo por caminar, lo sé. Pero ahora, se aclaró un poco más el panorama.
Una ciudad muy rara, un edificio al lado del otro, no hay espacio para nada. Pero no se crean que es tan pintoresco, la mayoría de los edificios son muy viejos, nada que ver con Shangai, donde era todo nuevo. Con esto no estoy diciendo que Hong Kong sea feo, al contrario, me parece espectacular. Tiene unos paisajes hermosos, combinando las islas con los rascacielos, al mejor estilo Brasil. Claro que las playas no son iguales, tenés que viajar un poco más lejos para ver los lugares paradisíacos.
A la noche cuando salís a caminar es un mundo de gente. Lo único que se ve son negocios y carteles luminosos por todos lados, podés comprar lo que quieras. Pero te das cuenta que no es como en China, la gente de acá está occidentalizada a full. Son físicamente más gordos, se ve que hace rato que Mc Donalds llegó a la isla. Otra cosa que me sorprendió y que nunca había visto fueron los autos con el volante del otro lado y los colectivos de 2 y 3 pisos repletos de gente. Los subtes están muy buenos, tienen dos puertas para poder entrar, una en el andén, iguales a las automáticas de los shoppings y aeropuertos y la otra es la del subte mismo. O sea, que es imposible que algún chino boludo se quiera suicidar tirándose abajo del tren.
Resumido, Hong Kong es muy lindo para pasear, pero sería insoportable para vivir. Me volvería loco.
Cuando uno se va a cortar el pelo en Argentina, simplemente entra a la peluquería, le dice al peluquero qué es lo que quiere hacerse y punto. Acá en China no es así. Hay unas cositas extras, que hacen de este lugar una experiencia inolvidable.
Iba caminando por una calle X de mi nuevo barrio, comprando artículos de librería para el trabajo. De repente, pasé por la puerta de una peluquería (está repleto de estos lugares) y vaya a saber porqué, me agarraron ganas de raparme al mejor estilo shaolim. Ingresé y comencé a explicarle a la persona que me atendió, cuál era la forma exacta de cómo quería mi corte. Después de 15 minutos de charla, finalmente entendieron a lo que me refería. Parecía fácil, pero no, estos tipos a veces son más boludos de lo que parecen. Una de las peluqueras me tomó de la mano y me llevó al sector de lavado. Me pregunté, para qué carajo me lavan la cabeza, si me voy a rapar a cero. Pero bueno, dejé que hagan su trabajo. Volcó shampoo sobre mi cuero cabelludo y empezó a masajear. El masaje duró no menos de 15 minutos, después volcó la crema de enjuague y prosiguió otros 15 minutos más. Una sensación espectacular. Más relajado que nunca, me senté en la silla, dispuesto a recibir el esperado corte. Pero no, todavía quedaban 20 minutos de masaje en todo el cuerpo. Espalda, brazos, hombros, lo único que le faltó, fue masajearme el culo (no hubiese venido nada mal). A esa altura, el corte de pelo me importaba un huevo. Igualmente me rapé y quedó como siempre. De 10, no hay nada que me quede mal, ya lo saben. Con peluquerías como esta, te dan ganas de cortarte el pelo todos los días.
Otra de las cosas que me llamó la atención es la cantidad de personas que trabajan por local. En un restaurante, que era grande, pero no para tanto, conté más de 60 personas. Si te ponés a pensar detenidamente, tiene bastante sentido, ya que son más e 1300 millones y la mano de obra es muy barata por estos pagos. Cuando entrás, todos los empleados te saludan al mismo tiempo. O sino, vas caminando y ves a los de la entrada llamándote para que entres a su negocio. Antes de entrar a trabajar (se ve que es una costumbre de ellos) podés ver a todos los empleados de cada negocio (una vez vi más de 200) formados en la puerta, uno al lado del otro bien firmes. Y el jefe o el encargado, dando una especie de charla técnica.
Pero hay algo que me cae muy mal de esta gente. Son desesperados por la plata, no estás pidiendo la comida, que ya te quieren cobrar. Son insoportables, es una cosa de no creer. Cuando hacen eso, me enferma.
Me alegra comunicarles que acaba de venir un chino a mi casa y me instaló Internet y el nuevo teléfono. Ahora que tengo banda ancha, podré chatear más seguido con ustedes. El número de teléfono es (0086) 3874 2520. A ver si le ponen un poco de onda y se pegan un tubazo.
Los extranooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Estimados lectores:
urgencias laborales y falta de medios me impedirán escribir en estos días. La semana que viene lo haré. Extráñenme y quiéranme.
Otras de las cosas lindas que te pueden pasar cuando estÁs de viaje es conocer personajes nuevos. En este caso, me tocó entablar una relación con un rumano que vive hace más de 25 años en Australia. Vieron esos tipos que no paran de contar anécdotas e historias y que cuando te detenés a pensar, te das cuenta que no alcanzan ni 300 años para hacer todas las cosas que te conto? Bueno, Víctor es uno de esos, parecido a nuestro amigo Héctor (portero del I.B.). No le faltó nada en la vida por hacer: hizo deportes, tuvo mujeres hermosas, se escapó de la dictadura rumana y se salvó de casualidad en el intento y millones de cosas más.


